CRISIS (Consideraciones)
Al hablar de la
“oración del ser”, dijimos que en realidad se trata de la “oración del estar
enamorado”. Y si podemos orar de esta manera, hagámoslo: abandonemos tanto los
malos como los buenos pensamientos y entremos en la esfera del silencio
amoroso, del amor sin palabras.
Tentaciones
y dificultades:
o
Sensación
de que estas perdiendo el tiempo. No es así, los niveles inconscientes están
muy activos (niveles penetrados de amor y fe)
o
La
oración existencial es un “viaje” en apariencia
estático. Pero no. Puede compararse al éxodo desde Egipto hasta la tierra
prometida a través del desierto… O puede llamarse viaje interior a las
profundidades del propio ser; o viaje al interior de la noche; o puede
compararse con el camino de los discípulos de Emaús… hasta conocer al que
buscan al partir el pan.
o
Al
principio el viaje transcurrirá sin incidentes, con suavidad, pero tarde o
temprano vendrán las turbulencias. … Nadie te ha prometido un jardín de rosas…
o
Llegará
también el tiempo de la “gran crisis”,
que afectará a las raíces profundas de tu ser (trastorno que puede tener lugar
dos o tres veces a lo largo de la vida).
§
Endógena, originada en el
propio interior. De pronto te sientes mal. Insomnio, temblores, … parece que se
desintegra el armazón de tu vida. Presencia del mal. Todo lo que te parecía
seguro parece derrumbarse y no sabes hacia dónde dirigirte… Las coas que antes
te satisfacían no te importan ya … Cambios de estado de ánimo brutales… Al
borde del ataque de nervios.
§
Exógena, con motivos
externos: rechazo de quienes creías tu amigo, fracaso en el trabajo, perdida de
buena fama, humillación por parecer que te muestras débil o estúpido ante los
demás… Angustia, bajón.
Tu inconsciente está
aflorando a la superficie. Cuando te adentras en el desierto, cuando dejas
atrás tus “capas de cebolla”, cuando te despojas de tus “adornos” mentales y
físicos, aparece ante ti lo que hay en el fondo (y en ese fondo hay mucho de
inconsciente):
o la
parte de nuestra personalidad que hemos arrinconado y odiamos contemplar
(sueños-pesadillas)… es bueno comunicar esto a alguien que te escuche.
o
Resurgen
las pulsiones sexuales que creíamos que ya teníamos controladas… tus complejos
de Edipo o Electra, tus miedo de despegarnos de nuestro padre o nuestra madre…
o
Se
plantea el problema de la propia máscara: tu papel-rol-máscara (padre, madre,
maestro, sacerdote profesor, niño bueno, persona simpática… )… El pedestal se te viene abajo…
¿Se reirán de mi?... Reconocer que no eras así ante los demás (incluso ante ti
mismo) te hace crecer en humildad.
o
Puede
que, en fin, nazca la “gran crisis” (derrumbe de todo; vacío, “ni las coas de
Dios ni las de los hombres me satisfacen”.
Cuando lleguen las
crisis debes encontrar un consejero. ..,. Y debes mirar tu situación de forma holística:
o Hay una dimensión psicológica. … Tal vez cebas
acudir a un psicólogo que resitúe las vivencias de tu infancia, juventud,
relaciones con tus padres, problemas de encaje sexual… etc.
o Pero la psicología no
debe ocultar la dimensión religiosa
de lo que está sucediendo… En la crisis te encuentras con el insondable
misterio de la persona y la existencia humana. La psicología puede ser tu
ayuda, pero no te salvará; Jesús es tu salvador, y deberás tener fe en él.
(Grítale como los discípulos en la barca que zozobra; Él duerme en tu misma
barca)
o No abandones la
oración, aunque tal vez no te convenga aumentar el tiempo; tal vez sí el modo;
puede ser mejor orar dando largos paseos, dejando que el proceso interior se
asimile interiormente… Y por supuesto: acércate a la EUCARISTIA (alimento para
el camino).
o Finalmente no olvides
la dimensión física… Los problemas
internos suelen somatizarse… Cuida tu alimentación y el ejercicio físico… pero
¡ojo con las drogas químicas! No recurras a ellas.
Pero,
repito, míralo todo de forma holística (total, íntegral):
o
Unos
te dirán que estás “cansado”
o
Otros
que “necesitas un terapeuta”
o
Otros
re recomendarán que reces con más confianza
No
cabe duda de que todo es bueno, pero nada es suficiente por sí solo. Debes
considerar la crisis de modo holístico.
* * *
o Muchos pasaron esta
“crisis” (Pablo de Tarso, Juan de la Cruz, etc)
o Hoy se suele hablar
de “crisis de la mitad de la vida” o de un “viaje” al mundo del inconsciente o
interioridad…
o No olvides que en la
oscuridad, si te mantienes en el santuario, tarde o temprano oirás la voz que,
como a Samuel, te llamará en la noche: “Samuel, Samuel…”·



No hay comentarios:
Publicar un comentario