El
reino de Dios está dentro de vosotros
“Los fariseos le preguntaron: «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?». Él les contestó: «El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: "Está aquí" o "Está allí", porque, mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros»” (Lc 17,20).
* * *
- El primer silencio es el silencio de lo que vamos buscando (Silencio en el silencio)
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- Todo
hombre desea ser feliz (Séneca). No puede delegarse la
búsqueda, cada uno debe buscar su camino al sosiego y la paz.
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- Uno se pone en marcha cuando abandona su ego
y entra en su interior (a veces no es grato). Somos realmente nosotros cuando
elegimos estar con nosotros mismos.
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Podemos distinguir entre:
o
Placer: se da en el encuentro con las
cosas (exterior)
o
Alegría,
que se da en el encuentro con las personas. Las personas nos proporcionan
alegría. Alegría significa estar aligerado,
no tener nada, solo ser, desnudos, sin ambiciones. Hay alegría cuando no hay deseo
ni utilidad. El niño es alegre porque fluye (no tiene nada, no espera nada,
vive el presente)
o
Bienaventuranza: es
el encuentro con el Absoluto, con lo eterno, con la divinidad (uno mismo se
encuentra en lo que le rebasa; lo eterno e inefable)
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El Silencio
no es el sendero del placer, ni de una gran alegría, pero sí de una gran
bienaventuranza que se encuentra dentro de cada uno. Nadie está privado del tesoro de su Presencia. Esta es la bienaventuranza y la buena noticia. En nuestro corazón hay riqueza y abundancia.
·
El mejor servicio que se puede hacer uno
mismo es “seguir al corazón” (amar)
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Hay una cierta oposición a la felicidad; se
supone que uno no es feliz porque carece de algo; la sociedad nos atiborra, se nos vende que tenemos alguna carencia… esa
es la trampa… porque en el fondo el
hombre no carece de nada… de lo que más carece es de la relación consigo
mismo …
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Todo el misterio del Silencio está en que nos pone en contacto con nosotros mismos… El
hombre está mal porque está alejado de sí mismo (Freud) y esto produce su
desintegración (Jung). No estamos felices porque carezcamos de algo que está
fuera de nosotros, sino porque carecemos del contacto con nosotros mismos… Por
eso el silencio es un sendero de felicidad.
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La dicha, el silencio (el Reino) está dentro
de nosotros…. -“Los fariseos le
preguntaron: «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?». Él les contestó: «El
reino de Dios no viene aparatosamente,
ni dirán: "Está aquí" o "Está allí", porque, mirad,
el reino de Dios está dentro de vosotros»” (Lc 17,20).
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A
nadie le ha privado Dios del tesoro de su presencia. Para
acceder a ese tesoro lo hemos de dejar
todo: juicios, intereses, deseos,…el
camino de la felicidad es un camino de desprendimiento exterior.
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Dentro de nosotros hay un potencial
maravilloso, una “esencia” (persona) , pero nosotros ponemos nuestra personalidad en lo superfluo y accidental
(personaje)
·
A vedes decimos “no sé que me pasa”; y decía
Ortega y Gasset que “lo que nos pasa es
que no sabemos lo que nos pasa, y por eso nos pasa lo que nos pasa” … (no
sabemos lo que nos pasa… o no lo
queremos saber, porque “queremos cambiar
la vida, pero no queremos cambiar de vida)
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Para disfrutar de la Bienaventuranza se necesita una firme determinación de ir por el
camino del Silencio (hacer silencio)… Sea
como sea, ya somos afortunados si lo buscamos.
(Notas sobre elsilencio de J. F. Moratiel)


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